Si bien cada provincia del Gran Zenú, estaban especializada en una forma especifica
de producción y comercio, todas por igual manufacturaron cerámica. Sin embargo, cada una
impuso un toque característico para diferenciarse, sobre todo en las vasijas y figuras
especiales para usos ceremoniales o funerarios.
Los suelos del río Sinú y San Jorge, al ser rico en arcillas, eran una fuente
inagotable de materia prima, La técnica de manufactura cerámica más generalizada fue la
de los rollos, alisando y puliendo luego el acabado de las piezas y los adornos
accesorios. Figuras humanas y animales se modelaron directamente y en la decoración
sobresalen los motivos modelados, la pintura con diseños geométricos y la incisión
ancha.
La alfarería de los zenues es el producto de una sociedad compleja;
se distinguen facilmente los recipientes de uso domestico, manufacturados casi a diario,
de los objetos cerámicos utilizados para fines rituales o funerarios; los primeros,
constituían un material sencillo y homogéneo, muy similar en todas las provincias; para
cocinar, almacenar alimentos, servirlos o contener líquidos, se usaron vasijas globulares
simples con borde evertido, ollas grandes de boca ancha con bases altas, vasijas de cuello
estrecho, cuencos y copas de distinto tamaños sostenidas por amplias bases con ventanas.
Así mismo, para la pintura corporal se hicieron rodillos o pintaderas con variados
diseños y tamaños.
La cerámica ritual o funeraria es muy variada. La influencia de la cestería y
demás tejidos de fibras vegetales se refleja en la tecnología y decoración alfarera; es
así, como grandes canastas, elaboradas para ser colocadas en los entierros, fueron
decoradas con cordones de algodón modelados a vasijas cuyos diseños pintados simulan
tejidos tupidos o sueltos a manera de una red para pescar. Típicas del valle del río San
Jorge, son las figuras humanas regordetas, donde la mayoría son representaciones
femeninas en las que se muestra un atuendo completo: tocados, orejeras, narigueras,
collares y brazaletes. De este mismo valle, son comunes las copas con tapa, también
llamadas -por los habitantes de la región- "cálices" o "polveras",
estas llevan decoración incisa, modelada e impresa principalmente en una sola de sus
rocas.
El realismo en las representaciones animales, no fue exclusivo del trabajo orfebre.
En cerámica, modelaron mamíferos, felinos e incluso tortugas, algunos de los cuales
adornar tapas de canastas. Así mismo, las flautas de los músicos de San Jacinto, muchas
veces estan decoradas con caimanes.
Del valle del río Sinu, la ceramica más sobresaliente es aquella de Betanci: copas
de pedestal alto, finamente talladas por incisiones profundas, ollas globulares donde se
alterna la incisión profunda y ancha con parejas de mujercitas, o mujer y hombre,
modeladas y aplicadas sobre sus paredes, y sobre todo, copas que en su base, llevan
representaciones de mujeres, algunas mostrando una maternidad. Existe también mujercitas
sueltas en la que se destaca la manera como iban vestidas, tal lo describe el cronista
Fray Pedro Simón: "Desde la cintura hasta los pies traen ceñida una manta a modo de
mantellina de algodón que hace razonable compostura, unas pintadas y otras blancas,
conformándose con la diferencia del gusto de cada una".
VIAJANDO POR EL GRAN ZENÚ
La región del gran Zenú abarca territorios de los cuales departamentos de
Bolívar, Sucre, Córdoba y parte de Antioquia. En Bolívar el principal sitio de interés
turístico es, sin duda, la colonial ciudad de Cartagena, monumento histórico, fundada en
1533 por Pedro de Heredia; ciudad costera y amurallada, para resistir los combates de
piratas ingleses y franceses. Su centro colonial alberga numerosos sitios de interés como
la Casa de la Inquisición, la Catedral con su reloj de sol, el Museo del oro Sinu, la
puerta del reloj, las bóvedas y el Convento de la Popa entre otros. Se accede a Cartagena
fácilmente por vía aérea o terrestre. En Noviembre, se celebran la ferias y fiestas,
enmarcadas por el Reinado Nacional de Belleza.
El siguiente sitio de interés turístico e histórico, es la colonial ciudad de
Mompox, antiguo puerto importante sobre el río Magdalena, población que por su calidad
de puerto, tuvo un acelerado desarrollo y crecimiento en la época colonial. Hoy día, el
río se ha desviado de curso, y su principal vía de acceso, es a través de avionetas
contratadas en la ciudad de Barranquilla. La Semana Santa en Mompox se celebra con grandes
procesiones y fiestas y aunque todas sus calles, casa y balcones son de gran hermosura e
interés arquitectónico, se destaca la Iglesia de Santa Barbara. Mompox también es
famosa por su rica orfebrería de filigrana, que es el resultado de la combinación entre
la herencia Zenu y técnica hispano-arabes introducidas entre la colonia. En Bolívar,
también se destaca la población de San Jacinto, ubicada en la serranía de mismo nombre.
Tiene acceso por carretera desde la ciudad de Cartagena . Esta población es famosa no
solamente por su renombrados gaiteros, sino también por las finas y variadas hamacas que
tejen sus mujeres.
En el departamento de Sucre los principales sitios turísticos los constituyen
las soleadas playas de Tolú y Coveñas. Hoteles de ambiente casero y numerosos sitios
para camping, alojan a los vacacionistas. A estos balnearios se llega por carretera desde
la ciudad de Montería.
En córdoba, vale la pena hacer el recorrido partiendo de la ciudad de Montería hacia
el norte, por la carretera que conduce a Cerete y San Pelayo. En este ultimo poblado, se
realiza a finales de junio el festival del porro, con la participación de conjuntos y
bandas de todo el país. Por esta misma carretera hacia el norte, se encuentran extensos
lotes dedicados a la agricultura y ganaderías, se divisa la Ciénaga Grande y se cruza el
puente sobre el río Sinú para llegar a la ciudad de Loica. Allí, tanto los rostros de
sus personajes como la arquitectura y el comercio, denotan una fuerte influencia árabe.
Loica es un punto central desde el cual se pueden hacer diversos recorridos.
Hacia el noroccidente , atravesando el río Sinú en planchón, se llega a San Bernardo del Viento y
desde allí, jeeps o camiones que hacen las veces de colectivos , conducen al visitante a
La Playa de Viento, donde existe un pequeño caserío de pescadores y un bonito hotel, con
sus construcciones de madera y paja De Lorica hacia el oriente, la carretera conduce a las
poblaciones de Sotavento, etc, habitadas por comunidades descendentes de los antiguos
zenues. En Tuchin y San Andrés, se labora el sombrero sinuano, con la fibra de la caña
de fleche.
Durante tres mil años, diversas y variadas culturas poblaron el territorio
colombiano antes de la conquista española. Sociedades conocidas bajo diversos nombres
arqueológicos, la mayoría destacada por su orfebrería, estuvieron asentadas en
diferentes regiones del país. Así, la Sierra Nevada de Santa Marta fue habitada por la
sociedad Tayrona, las llanuras del Caribe por la Zenú y el altiplano cundiboyacense por
la cultura Muisca. Los valles interandinos del occidente estuvieron dominados por las
sociedades Tolima, quimbaya y Calima. En el macizo Colombiano florecieron las de San
Agustín y Tieradentro. Y en el Sur, la sociedad Tumaco pobló la costa del Pacifico,
mientras la conocida como Nariño se acento en el antiplano.
Los estudios más recientes han demostrado que, aunque cada una tenia su estilo
propio llego a compartir con las demás algunas de sus técnicas para trabajar el oro.
Además, mantuvieron entre si firmes relaciones comerciales y algunas culturas hablaban
lenguas de una misma familia. Unas se distinguieron por su desarrollo urbanistico, otras
por su gigantescas obras de ingeniería hidráulicas y otras más por el desarrollo de su
estatuaria.
LA FALSA FILIGRANA
Una característica de su orfebrería es precisamente su exquisito trabajo de
filigrana fundida, sistema utilizado para crear, primero en un molde relleno de cera de
abejas que luego al fundirse era reemplazado por el oro, orejeras y otros objetos. La
falsa filigrana o filigrana fundida también se uso para acentuar algunos rasgos
sobresalientes de aves y otras especies animales.