Hunzahúa, nombre del cual se deriva Hunza o Tunja, obtuvo el mando sobre todo el
territorio muisca, gracias al acuerdo al que llegaron los diferentes caciques, bajo los
auspicios del cacique de Iraca. El y sus sucesores ejercieron el control sobre las tierras
que van desde el Chicamocha hasta los Sutagaos, y desde las vertientes de los llanos de
San Juan hasta las fronteras de los panches y los muzes, con toda la tierra de Vélez. La
unidad instaurada bajo su mandato permitió unificar el idioma y la religión de los
muiscas, y sólo fue rota en tiempos de Michua por el zipa Saguanmachica, a raíz de las
diferencias que tuvo con el cacique de Guatavita.