Fue zaque de Tunja cuando Saguanmachica ocupaba el zipazgo.
Guatavita le pidió auxilio al romper la paz con Saguanmachia. Para defenderlo, Michua
envió a un heraldo con el fin de que el zipa se presentara en su corte y respondiera las
quejas de Guatavita. Saguanmachica menospreció su autoridad y maltrató a su enviado.
Ante esto, Michua se dirigió con un ejército de cuarenta mil hombres a los territorios
del zipa. Sin embargo, al enterarse de la fortaleza militar de éste, se abstuvo de
iniciar hostilidades. Tal actitud le permitió al zipa dirigir sus tropas contra el
Ubaque, aliado del zaque, y defenderse de los ataques de Guatavita y de los panches. Sin
embargo, diez y seis años después se reiniciarion las hostilidades entre el zaque
tunjano y el zipa de Bacatá. Aproximadamente en 1490 los ejércitos de ambos mandatarios
se enfrentaron en Chocontá, y aunque las tropas del Bacatá obtuvieron la victoria, ambos
dirigentes murieron en la contienda.