Cuando tenía diez y ocho años, sucedió a Michua en el
zacazgo. Luego del enfrentamiento entre su antecesor y el zipa Saguanmachica, en el que
ambos mandatarios murieron, se suspendieron las hostilidades entre los dos reinos sin
embargo, poco antes de finalizar el gobierno del zipa Nemequene, alrededor de 1514,
Quemuenchatocha se enteró de que éste proyectaba atacarlo nuevamente. Buscó, entonces,
el apoyo de los caciques de Gámeza, Sogamoso, Duitama y Sáchica, a quienes indicó el
peligro que corrían debido a los proyectos expansionistas del zipa.
Cuando los ejércitos de ambos bandos estaban próximos a
enfrentarse, Quemuenchatocha le propuso a Nemequene que, para evitar el derramamiento de
sangre, ambos lucharan cuerpo a cuerpo y el que fuera vencido reconociera la victoria del
contrario. La iniciativa no fue acogida y en la batalla Nemequene resultó gravemente
herido, por lo cual sus tropas se retiraron. A la muerte del zipa, su sucesor Tisquesusa
continuó las hostilidades contra el zaque, quien no contó en esta oportunidad con el
apoyo del Iraca, que prefirió servir de intermediario entre los dos mandatarios, para
acordar una tregua cuyos términos estaban por cumplirse a la llegada de los españoles.
Al enterarse de que los europeos merodeaban por sus tierras,
Quemuenchatocha no se movió de su cercado, ni adelantó actos de agresión contra los
invasores. Prohibió bajo graves penas que se les indicara el camino a su cercado y cuando
se enteró de que se aproximaban, les envió regalos y emisarios de paz, buscando
detenerlos mientras guardaba sus tesoros y se ponía a salvo. La estrategia no surtió
efecto. E1 2 de agosto de 1537 los españoles lograron tomarlo preso y saquearon su
población. Descrito por Juan de Castellanos como varón anciano, de gruesa y espantable
corpulencia, sagaz, astuto y cruel, Quemuenchatocha fue llevado hasta Suesca, con la
esperanza de que revelara el sitio donde había ocultado parte de sus tesoros. Debido al
trato afrentoso dado al zaque por los españoles, durante su ausencia se designó como
heredero suyo a su sobrino Aquiminzaque. Quemuenchatocha se retiró entonces a Ramiquirí,
donde al poco tiempo murió.