Reflexiones sobre el Campamento Simón Rodríguez

Publicado el 01 de junio del 2018

Reflexiones sobre el Campamento Simón Rodríguez

Durante intensos días de sol y monumentales aguaceros, entre las comunidades emberá y de negritudes, y en medio del mar y la selva, se llevó a cabo en Nuquí, Chocó, el XXXII Campamento Pedagógico Simón Rodríguez, entre el 13 y el 22 de mayo. 

Según Omer Calderón, coordinador del Campamento Simón Rodríguez, una veintena de alumnos de ocho proyectos curriculares de la Universidad intercambiaron saberes y experiencias con sus habitantes, aprendiendo de ellos el valor de la organización en la defensa del territorio y la proyección estratégica de la recuperación, preservación y aprovechamiento sostenible de los inmensos recursos biológicos. "A su vez, aportando a la reflexión sobre la realidad social y natural desde los campos de conocimiento científico y humanístico en que se forma el estudiantado universitario, fue una bellísima experiencia que nos conectó con la Colombia profunda y sus esperanzas de un mundo mejor".

 

Los estudiantes compartieron textos que inspiraron las experiencias vividas en este destino:

 

 

Por Jessica Slendy Pinzón Rivera

Estudiante Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Educación Artística

 

Pasos en la arena,

huellas en el alma.

El rocío incesante se funde en una laguna mental

que oculta lo que somos: oscuridad, vacío, tempestad, noche, silencio, aire, la gran nada.

La insufrible realidad nos aparta del paraíso

al son de los tambores danzan gritos ahogados en el pecho,

trastocando el pulso cardiaco y haciendo vibrar el cuerpo.

La mirada de la luna nos llama, y con calma el abrazo del mar nos arrastra…

 

 

Por: Ingrid Yucelly Martínez Torres

Estudiante Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Educación Artística

 

Corre por las venas colores de sabores.

Sensaciones quedaron en una ola de mar,

olores que la marea se llevó,

dolores que se hundieron con cangrejos en la playa,

fuerza recibida de las conchas que habitaron en mi.

lamentos derretidos con la arena y,

el suero caído de las cascadas de mi rostro.

satisfacción al caer el sol,

muerte en la hoguera del azar.

angustia estúpida de la humanidad.

satisfacción de amar la vida.

felicidad de la mar.

Gracias Nuquí.

 

 

Por Valeria Ruiz

Estudiante Licenciatura en Biología

Ni siquiera la guerra podrá borrar los paisajes que habitan diariamente los ojos de honestidad, sinceridad, dulzura e inocencia en las remotas selvas tropicales de nuestro fascinante país, porque allí es donde se encuentra la verdadera riqueza, que hoy nos deja más enseñanzas de las que podemos ofrecer. Porque a pesar de llevar la misma nacionalidad, su piel, su lenguaje y sus costumbres son diferentes y porque sin importar las fronteras invisibles que nos separan estaremos por siempre conectados por la forma en que hoy reconocemos lo que nos rodea, gracias al conocimiento ancestral que aún sobrevive a las dificultades de las injusticias de un país que no ve, ni siente, ni huele, ni escucha, ni saborea el tesoro en el que vive. Y porque en nuestra calidad de docentes en formación dejamos la mitad de nuestros corazones, con la promesa de volver allí y seguir aprendiendo, creciendo y abriendo la mente a un mundo de posibilidades diferentes y casi inexploradas.
¡Volveremos!