La Universidad SÍ tendrá reforma

Publicado el 21 de febrero del 2018

La Universidad SÍ tendrá reforma

Comunicado aclaratorio  

Bogotá, 21 de febrero de 2018.- Firmado por la “Asamblea Constituyente Universitaria” ha circulado un comunicado sobre el Estatuto General y el proceso de reforma. En ese documento se intercalan palabras como “denuncia” y llamados altisonantes en los que se invita “a toda la comunidad a no dejarse engañar y no permitir una nueva burla... ”. Con todo respeto hay que afirmarlo: son expresiones y proclamas de claro sentido negativo y confrontacional; lo cual no se compadece con los alcances y con la seriedad que reviste el tema de una reforma a los Estatutos, problema cuya solución debiera congregar las mejores energías de la Universidad y potenciarlas en una misma dirección.

Dice la “denuncia” que el Consejo Superior Universitario… “dilata nuevamente la expedición del Estatuto General de la Universidad…” Nada más alejado de la verdad. Después de que recibiera el proyecto de Estatutos nuevos formulado por la Constituyente, el CSU se fijó un plazo apretado hasta junio para abordar su estudio y formulación final, en jornadas maratónicas. De hecho (a través de su comisión accidental), ha celebrado 4 reuniones exhaustivas para discutir y agotar el primer título del proyecto. ¡Ejemplar! 

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El comunicado ofrece otra “denuncia”, en el sentido de que el CSU “violenta la democracia participativa, al desconocer todo el trabajo hecho por la constituyente”; al no darle “continuidad” a su proyecto. Es una “denuncia”, que encierra una contradicción; pues al mismo tiempo los que incurren en ella reconocen que el CSU recibió dicho proyecto y que comenzó a estudiarlo a través de una comisión accidental. ¿Cómo podría haber en tales condiciones una “violación flagrante a la democracia participativa”?

En realidad, las cosas suceden de otro modo: el CSU retoma el proceso adelantado por la constituyente, lo cual valida las iniciativas de ésta; y luego empieza su propio trabajo, el de deliberar y reflexionar, el de decantar y elaborar finalmente los nuevos estatutos. Esa es su función constitucional y legal. El Consejo Superior es la única instancia facultada para reformarlos o para construir unos nuevos. He allí una manifestación nítida de la autonomía universitaria.