Historia de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Introducción

Instalaciones de la Sede Central en el año de 1961

Instalaciones de la Sede Central en el año de 1961


La Universidad Distrital Francisco José de Caldas es una institución autónoma de educación superior, de carácter público, constituida esencialmente por procesos y relaciones que generan estudiantes y profesores identificados en la búsqueda libre del saber.

Su misión se concreta en la calificación de egresados con capacidad de actuar como protagonistas del cambio social y de sí mismo, en la formación del espíritu científico aplicado a la indagación, interpretación y modificación de la realidad y en la contribución a forjar ciudadanos idóneos para promover el progreso de la sociedad.

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas, es un espacio para la apropiación, cuestionamiento y enriquecimiento del saber universal. Apropiación en cuanto está llamada a atesorar el patrimonio común de la cultura; cuestionamiento en la medida en que somete los múltiples aportes del quehacer de la inteligencia al escrutinio riguroso de la crítica; enriquecimiento, en el sentido de que la asimilación del saber es el punto de partida para ampliar, mediante la investigación y la creación, sus fronteras.

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas funda su existencia en la labor que despliega en ejercicio de la investigación, la docencia y la extensión. Igualmente son fundamentos de la Universidad Distrital, la guarda de la herencia cultural, el repensar la realidad social en términos de edificar un orden social democrático, justo, solidario y equitativo y la proyección hacia la comunidad del resultado de la acción y reflexión universitarias y ejercer el liderazgo que dinamice el conjunto social y tienda al logro de una sociedad más justa y equitativa.

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas, justifica su existencia en cuanto responde a la necesidad que plantea la sociedad de profesionales dotados de conocimientos teóricos y de las habilidades técnicas para satisfacer las expectativas y necesidades del contexto social en que se desarrolla la institución.

El carácter inacabado del saber exige un permanente que hacer investigativo, creativo e innovador. El saber es la negación de todo dogmatismo y rigidez mental; conocemos para vivir transformar, luchar, producir, embellecer y ennoblecer nuestra existencia.

Es compromiso del hombre saber quién es, donde está, de dónde viene y hacia dónde va. Así mismo, es su obligación ofrecer respuesta a la pregunta del por qué de las cosas. La razón fundamental del saber es la de construir el propio entorno físico y social, así como la identidad cultural y el común destino histórico.

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas, también es un espacio privilegiado para cultivar ideales y nobles utopías, que al tiempo que ponen en cuestión el orden actual, constituyen propuestas para el proyecto de vida del futuro.

La Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en su condición de ente universitario autónomo, y en atención a su razón de ser, tiene la responsabilidad de garantizar y consolidar las libertades de investigación, cátedra, aprendizaje, expresión y asociación. Igualmente debe fomentar y consolidar la extensión y la prestación de servicios a la sociedad para orientar su desarrollo en lo cultural, científico, tecnológico, educativo y artístico.

Para el cumplimiento de su misión, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, está constituida por sus profesores y estudiantes. Ofrece programas de investigación, de docencia, de extensión y divulgación, orientados a la formación y desarrollo de un hombre integral, libre y responsable, capaz de responder a la solución de las necesidades y prioridades del Distrito Capital de Santa Fe de Bogotá y del país.

Para el pleno desarrollo de su actividad académica, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, cuenta en lo operativo y financiero con el apoyo del personal directivo, administrativo y de servicios.

Reseña historica

La Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”, cuenta con más de 66 años de historia. Desde la formulación del proyecto para la creación de un Colegio Municipal de Varones, en el año 1947, su constitución en Universidad en 1950,  y su posterior desarrollo, varias generaciones de jóvenes, profesores y trabajadores, han pasado por sus espacios, sus aulas y sus moradas, para consolidarla como la Universidad Oficial de la Capital del país. Hoy, se forman jóvenes profesionales, provenientes del área metropolitana y de distintas regiones del país, en campos como la Ingeniería, las Artes y la docencia, en los niveles de pregrado y posgrado. Su historia, es parte de la historia de la ciudad, y su desarrollo, es reflejo de la constancia y dedicación de quienes concibieron una institución de carácter público, con el objetivo de ofrecer educación a los sectores populares de la ciudad y del país. Por sus pasillos, circulan los relatos y las narraciones de una historia que se construye día a día con cada huella que sus protagonistas van dejando en ella.

El Origen

El origen de la institución se remonta a finales de los años 40, cuando le líder liberal Jorge Eliécer Gaitán y el economista Antonio García Nossa, diseñaron un plan estratégico para el desarrollo del país, donde se incluyó una reforma a la educación técnica y tecnológica así como a la ampliación de la cobertura educativa en todo el país.

En 1947, Antonio García Nossa es elegido Concejal de Bogotá,  en compañía de otros concejales de filiación liberal, presentaron un proyecto para la creación de un Colegio Municipal para Varones en la ciudad. El documento radicado el 15 de diciembre de 1947, expone la necesidad de crear una institución que permitiera que los jóvenes  de escasos recursos pudieran  terminar su bachillerato e ingresar a la Universidad. El proyecto fue sustentado a finales del mes de Enero de 1948, y aprobado por unanimidad. De allí se expone el Acuerdo Número 10 de febrero de 1948, mediante el cual se creó el Colegio Municipal de Bogotá.

No obstante, y pese a las buenas intenciones del Concejo Municipal, el Colegio no logró abrir sus puertas inmediatamente. No existía una sede ni una disposición presupuestal, a pesar de que la Alcaldía logró inscribir cerca de 300 jóvenes. El 9 de Abril, fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán, lo que ocasionó grandes destrozos en la ciudad, la alteración del orden público en hechos reconocidos con el nombre de “el bogotazo”.  La apertura de la institución, fue postergada hasta el mes de julio de ese mismo año, y fue inaugurada por los miembros del Concejo de Bogotá, así como por el Alcalde Fernando Mazuera, siendo nombrado como primer rector de la institución, el académico y pedagogo Gabriel Anzola Gómez, quien años antes, había sido uno de los fundadores de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional. La nueva institución recibió el nombre de Colegio Municipal de Bogotá Jorge Eliécer Gaitán, en memoria del líder inmolado y se ubicó en predios del barrio Modelo Norte. Ese mismo mes, el Concejo de Bogotá aprobó el Acuerdo  número 49, mediante la cual creó el Departamento Politécnico del Colegio Municipal de Bogotá. La iniciativa estuvo de la mano nuevamente del Concejal Antonio García Nossa. Un año después se dio inicio a las clases en esta sección del Colegio.

El Tiempo. 9 de Abril de 1949. Publicidad

El Tiempo. 9 de Abril de 1949. Publicidad

Como resultado de los hechos de violencia en Bogotá, la violencia desencadenada en los campos entre liberales y conservadores, fue en aumento. La violencia no era nueva pues Jorge Eliécer Gaitán y otros líderes políticos habían denunciado hechos a lo largo del país años antes. En 1949, los rumores de un golpe de Estado al Presidente Mariano Ospina Pérez, ocasionaron que fueran cerrados los concejos municipales, y suspendidas las actividades en el Congreso de la República.  El partido liberal decidió retirarse de las elecciones siguientes, y separar a los funcionarios se su colectividad,  de la dirección de las entidades oficiales. De esa manera, el rector Gabriel Anzola se retira de su cargo, una vez terminado el año lectivo, y para 1950, el gobierno municipal, designa como rector encargado al presbítero jesuita Daniel de Cayzedo, quien asume el primero de marzo. Durante su estancia, decide plantear al Concejo de Bogotá, la  creación de una entidad de educación superior, como extensión del Departamento Técnico del Colegio. Entre el mes de marzo y el mes de Junio, logra presentar la propuesta, y es designado como rector oficial del Colegio. Finalmente el 6 de agosto de 1950, en el salón de actos de la Alcaldía Municipal de Bogotá, con la presencia del señor Presidente Mariano Ospina Pérez, del Alcalde  y las  autoridades civiles y eclesiásticas, se firma el Acta de Fundación de la Universidad Municipal de Bogotá.

Dos meses después, el rector presbítero Daniel de Cayzedo, obtiene la personería jurídica y presenta los estatutos respectivos donde se incluye por primera vez el nombre del prócer de la independencia, quedando definido el nombre de la institución como “Universidad Municipal de Bogotá Francisco José de Caldas”. El nombre de Caldas es sugerido por el mismo rector quien además era oriundo de Popayán, cuna también del insigne mártir.

En el mes de Enero se realizó la primera convocatoria para las nuevas carreras en la recién fundada Universidad Municipal. En el mes de marzo,  ingresaron a la institución los primeros estudiantes, inscritos en dos carreras: Ingeniería Forestal e Ingeniería Electrónica. Las clases se ofrecieron en la que sería la primera sede de la Universidad, que a su vez era la sede del Colegio Municipal de Bogotá Jorge Eliécer Gaitán. Hoy día esta institución es el IED que lleva el mismo nombre y que se ubica en el barrio Modelo Norte.

Imagen primera sede del Colegio y de la Universidad Municipal. Hoy, IED Jorge Eliécer Gaitán.

Imagen primera sede del Colegio y de la Universidad Municipal. Hoy, IED Jorge Eliécer Gaitán.

En 1952, la Universidad se trasladó de los predios del Colegio Municipal a la Casa Navarro,  actual sede del Instituto Pensar de la Universidad Javeriana, donde funcionó hasta el año 1954.

Imagen Casa Navarro

Imagen Casa Navarro

En 1953 se graduaron los primeros estudiantes, quienes ingresaron rápidamente a laborar en empresas privadas y públicas relacionadas con los asuntos forestales, topográficos  y electrónicos.  Entidades como el Ministerio de Agricultura o Inravisión fueron algunas de ella por aquel entonces. Entre los egresados estaban Germán Clavijo, Ramón der Luyz y Gonzalo “el tigre “ Pérez.

Imagen de graduados 1953. Fuente: Oficina de Egresados.

Imagen de graduados 1953. Fuente: Oficina de Egresados.

En 1955, bajo el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla,  fue nombrado como rector  Jesús Casas Manrique, fundador del Liceo Cervantes. Ese año, Bogotá pasó a ser “Distrito Especial”, por lo que todas las entidades municipales pasaron a ser denominadas como “distritales”. La Universidad reanudó sus actividades, esta vez ocupando las antiguas oficinas de los Ferrocarriles Nacionales, ubicada en la carrera 6ta con calle 13, frente a la actual plazoleta del Rosario. También adquirió una casa en inmediaciones de la Plaza de Bolívar, en la carrera 8va con calle 9 novena, sede que sería vendida en 1961.  Dos años después, en 1957, la Universidad empezó a ser reconocida como una institución educativa del orden superior, de carácter estatal.

Imagen casa centro. Fotografía: Carlos Arturo Reina.

Imagen casa centro. Fotografía: Carlos Arturo Reina.

En el mes de diciembre de 1960, se adquirió la sede de la calle 40, y posteriormente se adquirió un lote adyacente de propiedad de la Secretaría de Obras Públicas, que con el tiempo fue llamada “Patio Bonito”. Durante esta década se adquirió la sede Venado de Oro, ubicada en la avenida circunvalar al oriente del barrio La Candelaria.

Edificio Ingenieria forestal

Edificio Ingenieria forestal

En 1968, el Alcalde de Bogotá Virgilio Barco,  intentó cerrar la Universidad para convertirla en un instituto tecnológico, iniciativa que fue rechazada por la comunidad académica con el apoyo de  padres de familia y de la ciudadanía.

En 1972 se abren las Facultades de  Ingeniería de Sistemas y de Ingeniería Industrial. Además el Departamento de Ciencias Fundamentales da inicio a varias careras destinadas a la formación de maestros: Ciencias Sociales, Lingüística y literatura, Física, Biología, fueron las pioneras de este Departamento que a partir de los años 80 se convirtió en la Facultad de Ciencias y Educación. Por su parte cada una de las ingenierías siguió denominándose como Facultades por separado.   Durante esta década, la Universidad funciona en varias sedes, además de la sede Central, las sedes Panamericana y Benjamín Herrera, predios de antiguas escuelas del distrito, que fueron ocupadas para satisfacer la demanda generada por las nuevas carreras. El crecimiento de la Universidad ocasionó graves problemas presupuestales, diferencias entre los grupos académicos y políticos, lo que llevó a la institución a una crisis que tuvo como desenlace, el cierre llevado a cabo en el mes de mayo de 1979, por orden del Alcalde Mayor Hernando Durán Dussán. A pesar del rechazo de la comunidad académica, el cierre planeado inicialmente para unos meses, se extendió durante más de dos años. Como consecuencia, la mayoría de estudiantes  abandonaron la institución, así como buena parte del profesorado. Según algunos estimativos, al momento del cierre, había cerca de 4000 estudiantes. Cuando se abrió nuevamente, se reintegraron cerca de 600.

Durante el cierre, se realizó una reestructuración de la Universidad y en 1982, se dio apertura a una nueva etapa de la institución. En 1984 se inaugura la sede Macarena en donde se ubicarán hasta mediados de los años 90 buena parte de las carreras de Ingeniería y Licenciatura. También se adquirió la sede de la calle 34 con carrera 13, mientras que las sedes Panamericana y Benjamín Herrera fueron regresadas al Distrito. A pesar de ello, el crecimiento fue muy limitado. Las reformas académicas y administrativas eran apremiantes, mientras que las necesidades de la ciudad crecían conforme aumentaba la población de la ciudad. En esta década quedaron organizadas las  carreras en dos facultades: la Facultad de Ciencias y Educación y la Facultad de Ingeniería.

Imagen de la Macarena A en 1981

Imagen de la Macarena A en 1981

En la década de los años 90 se inicia un proceso de transformación y modernización que implicó nuevas reformas, además de la creación de una nueva Facultad en 1993: La Facultad Tecnológica, ubicada en la Localidad de Ciudad Bolívar. En la antigua sede Venado de Oro, conocida como “El Vivero”, se construyó una moderna edificación para la Facultad de Medio Ambiente y Recursos Naturales, creada también entre 1993 y 1994, mientras que la casona de “Patio Bonito fue demolida para construir el Edificio administrativo  y las instalaciones de la sede  Sabio Caldas. Al mismo tiempo se inició la ampliación de los programas de postgrados, que se habían iniciado a finales de los años 80.

Imagen construccion calle 40

Imagen construccion calle 40

Iniciando el nuevo siglo, la Academia Superior de Artes de Bogotá se integra a la Universidad, inicialmente mediante un convenio y a partir del año 2005, como Facultad de Artes ASAB.  En 2001, también se di apertura a la emisora de la Universidad: Laud estéreo, 90.4 Fm, como órgano de difusión de la institución.
En 2010, la Universidad adquirió los predios del antiguo Matadero Municipal de Bogotá,  allí, transformó un lugar que se encontraba en el abandono, en la biblioteca central de la Universidad, cuya sede se conoce con el nombre de Paiba.

El inicio de esta década deja como legado la apertura de tres programas de Doctorado: Doctorado en Educación, Doctorado en Ingeniería y Doctorado en Estudios Sociales. Además se proyecta el Doctorado en Artes para los próximos semestres.

La proyección de crecimiento de la Universidad gira en torno a la nueva sede El Provenir ubicada en la Localidad de Bosa, donde se aspira a cubrir buena parte de la demanda generada en este sector de la ciudad.

Es claro que a lo largo de su historia, la Universidad ha atravesado distintos momentos de crisis, en donde estudiantes, profesores,  trabajadores y personal administrativo, han sido fundamentales para que el legado inspirado en Antonio García Nossa, Jorge Eliécer Gaitán, y el presbítero Daniel de Cayzedo, continúen vigentes y en permanente transformación y crecimiento.   

la universidad de Bogotá

La universidad de Bogotá